Día 20: Integridad Sexual

La voluntad de Dios es que ustedes sean santificados, que se aparten de toda inmoralidad sexual, que cada uno de ustedes sepa tener su propio cuerpo en santidad y honor, y no en pasiones desordenadas, como la gente que no conoce a Dios.— 1 Tesalonicenses 4:3-5

La cultura actual está saturada de imágenes y mensajes sexuales que normalizan la lujuria, la promiscuidad y la cosificación de las personas. A través de la publicidad, el entretenimiento, las redes sociales y el acceso fácil a la pornografía, los hombres enfrentan tentaciones constantes que apelan a los ojos y a los deseos de la carne. Lo que generaciones anteriores rara vez encontraban ahora está disponible de forma instantánea y privada. Este ambiente puede insensibilizar gradualmente el corazón y distorsionar el diseño de Dios para la sexualidad. Por esta razón, los hombres deben estar especialmente vigilantes, guardando su mente y su corazón y escogiendo vivir en pureza aun cuando la cultura que los rodea celebre lo contrario. La voluntad de Dios para el hombre no es confusión respecto a la pureza, es santidad. 

La integridad sexual significa aprender a gobernar nuestros deseos en lugar de permitir que ellos nos gobiernen. Pablo refuerza esto en 1 Corintios 6:19–20, recordando a los creyentes que nuestros cuerpos son templo del Espíritu Santo y que hemos sido comprados por precio. La integridad sexual, por lo tanto, no se trata solamente de evitar el pecado, se trata de honrar a Dios con nuestro cuerpo y de respetar la dignidad de los demás.

La integridad en esta área requiere vigilancia. Significa cuidar la mente, establecer límites y elegir ambientes y hábitos que fortalezcan la pureza en lugar de debilitarla. Un hombre que aprende a vivir con integridad sexual desarrolla fortaleza interior y protege su relación con Dios, su familia y su futuro.


Lección: La pureza sexual forma parte de la santificación y la devoción a Dios.


Reflexión: ¿Por qué es la pureza esencial para la autoridad espiritual?


Formación: La santidad protege la autoridad espiritual.


Oración: Señor, fortalece mi corazón para gobernar mis deseos y guía mis pensamientos y acciones hacia la pureza. Te entrego mi sexualidad para honrarte. Amén.

Guía de Estudio en Grupos

20: Integridad Sexual

Preguntas de discusión:

1. ¿Están mis decisiones y hábitos ayudándome a crecer en santidad o están debilitando mi compromiso con la pureza?


Desafío: Buscar ayuda para lidear con adicción sexual

Oración: Dios, perdóname por ser irresponsable con mi sexualidad