Pero yo les digo que cualquiera que mira con deseos a una mujer, ya adulteró con ella en su corazón. — Mateo 5:28 (RVC)
Jesús enseña en Mateo 5:28 que el pecado no comienza con la acción, sino con la mirada que alimenta el deseo del corazón. Una mirada que se desvía fácilmente puede convertirse en un corazón que se desvía. Por esta razón, un hombre de Dios aprende que una de las disciplinas más importantes en su vida espiritual es guardar lo que permite que sus ojos vean.
Job expresó este compromiso claramente cuando dijo: “Hice pacto con mis ojos; ¿cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?” (Job 31:1). Él entendía que la pureza no ocurre por accidente; requiere una decisión intencional. En un mundo lleno de imágenes diseñadas para captar nuestra atención y despertar deseos, los hombres deben decidir conscientemente qué permiten entrar en su mente a través de sus ojos.
El salmista también declara: “No pondré delante de mis ojos cosa injusta” (Salmo 101:3). Esto es más que evitar el pecado evidente; significa proteger el corazón de cualquier cosa que debilite nuestra fortaleza espiritual. Lo que miramos repetidamente comienza a moldear lo que deseamos.
Guardar los ojos no se trata de miedo ni de legalismo, sino de proteger el corazón y honrar a Dios. Cuando un hombre aparta la mirada de la tentación y llena su mente con lo que es bueno y puro, crece en fortaleza espiritual y dominio propio.
Lección: La pureza comienza en el corazón antes que en la conducta.
Reflexión: ¿Cómo moldea la tentación visual el corazón?
Formación: Guardar el corazón protege la vida.
Oración: Señor, ayúdame a guardar mis ojos y proteger mi corazón. Dame la fuerza para apartarme de la tentación y la sabiduría para enfocarme en lo que es puro y agradable para ti. Forma en mí un corazón disciplinado que te honre en mis pensamientos y en lo que elijo mirar. Amén.
Guía de Estudio en Grupos
Día 15: Cuidado con lo que miras
Preguntas de discusión:
¿En qué cosas permito que mis ojos se detengan que pueden estar debilitando mi corazón?
¿Que implicación tienen las palabras de Job 31:1
¿Cómo puedo ponerlo en practicas
Desafío: Aparta tu mirada de las cosas que te traen tentación.
Oración: Señor, te entrego mis ojos. Que mi mirada este en ti
